no es lo que hay que llenar ni el lugar que ocupé antes de venir tampoco lo que queda cuando te vas ni el hueco que me contiene ni una taza de desayuno vacía ni la silla esperando tu calor
el aire atraviesa mi cuerpo como si fuera un colador también pasa el miedo como si no ocurriera y el dolor como si no lo asumiera ¿he simplificado las leyes mi física?
quiero enraizarme en un inmenso bosque y sentir cada mañana el baño del rocío que serenara mis verdes hojas con sus gotas que resbalaran en línea recta hacia abajo que salpicaran mi tronco refrescando el torrente quiero sentirme verde y jugar con las gotas que en el aire permanecen
Los párpados agotados trasportaron el descanso y acaso ese respiro entre vigilia y ensueño dominó la luz y el tiempo Luego de otras épocas y a rayos se inundó la estancia de ánimas inventario de espíritus
No supe calcular el efecto devastador de la entrega derramada hasta el desbordamiento no conté con el retroceso con el tsunami gigantesco de las aguas del amor en exceso ahogándome en ellas escribo
Un mes es más que suficiente para gestar las ideas que aguardaban como estas palabras derramadas en el sofá de la trastienda palabras acostadas que querían decir cosas
por en el tiempo que veloz transcurre y en forma de acontecimientos va sucediéndose la vida por los acontecimientos y las cosas pendientes que piensas que siempre tendrás el tiempo para hacer por la espera de las cosas que vendrán esperando que sucedan
C ompletar el vacío que dejas cuando te sientes solo comprender por qué la soledad te une a la huida justificar la huida siempre de la mejor forma para encontrar la manera de darle la vuelta
E sta historia es muy larga tanto como la historia de la vida y tan extensa como el amor que siento por ti es una historia de amor y de intimidad compartida expuesta como John Lenon y Yoko Ono mostrando su amor es la historia de cómo el amor rompe con su fuerza y coraje los prejuicios el miedo la vergüenza y sacando su lado mas tierno te ruega que vuelvas a casa Joseph es una historia de Dublín en la que dos personas se aman y se perdonan públicamente en la pared de un callejón con el sol del medio día
Los tréboles bajo tus pies el sol en lo alto de tu cabeza el aire en todas partes en los olores en las ramas en la hierba en el aire los árboles frente y tras de ti y el tiempo el transcurrido su lapso línea directa con el pasado y tus recuerdos unos recuerdos que no son tuyos pero los sientes propios en los olores en la hierba en el aire.
Cantaste al oído bajito para que no te oyeran al oído de todas las duraciones al unísono muy suave como un susurro al sentido y al paraíso muy gradualmente le mordiste, hacia arriba, las ganas de vivir las de todos y las tuyas.
hace tiempo que el tiempo no se escapa cada presente en su instantaneidad no se pierde no se malgasta pero la tarde se pasa y la tarde no es el tiempo es la luz de la tarde
para llegar hasta la cima y marcar con la luz de la tarde el borde de lo conocido y acumular en ese espacio todo lo alcanzado y quizá entender esa misma tarde que el amor era eso
en cada árbol está contenida la existencia de todos los árboles cada instante contiene la existencia de todos los instantes cada persona la de todas las personas la existencia se expande y se contrae existiendo una o un millón de veces al mismo tiempo elegiste volver a nacer un domingo por la mañana con la facilidad con la que un pez nada en su agua pero sólo después de recorrer el tramo que va de un lado a otro de la decisión tantas veces como el agua sobrante choca contra la orilla y completa su trayectoria
para llegar hasta aquí hasta mí hasta el paisaje de este equinoccio hasta la cumbre de mi ventana treinta y nueve escalones que repaso uno a uno para no estar pretérita antigua remota afanada en la limpieza de los escalones atrasados treinta y nueve escalones que me obsequio por haber llegado a los treinta y nueve aseada desempolvada y cepillada
L os momentos con luz se parecen a las estaciones a las paradas pero en el tiempo secuencias de instantes diminutos magnificados por el recuerdo instantes donde todo está en calma donde sabes que regresarás después de perderte donde un abrazo te reconforta de tus miedos hay momentos con luz adentro como las pequeñas horas irrepetibles de la niñez donde todo era perfecto y que ahora se suceden en progresión desde la vida hasta el misterio
y siempre te quedan las palabras que te alimentan que sacian tu soledad que regulan los pensamientos que describen una evidencia y la escritura que camina por los paisajes de la psique discriminando planeando que captar que pensamientos agarrar para darles forma para encerrarlos en un trazo negro gráfico que corre desde el vacío hasta el papel dándote de comer
querías dejar de suplir los vacíos con los rituales de la huída y una noche justo antes de cenar nos lo dijiste a todos cómo llenar los espacios las ausencias de un vacío que no sabes como llenar nos miramos con inquietud y contemplamos al mismo tiempo el hueco desgastado del muro de enfrente y sorbimos la sopa desde el fondo del plato llenando nuestro vacío
identificar las huellas de lo sucedido y de lo comprendido y fundar personas y siempre sentir la segunda piel como la posibilidad adquirida de expresar el coste de lo acaecido y querer ser para estar y disfrutar sin parar y ser lo sentido y ser libre para ser norreal
no se puede tener todo en esta vida me decías al oído cuando cruzábamos juntas de la mano el gran charco y me recordabas esa idea que desde muy temprana edad tengo sobre lo que creo que merezco -renuncia- gritabas agarrándome fuertemente por los hombros renuncia como la flor a una de tus cualidades a uno de tus deseos el aroma de la libertad encuentra una representación y deja de oler para ser bella