25.2.12

El desorden



El argumento de la silla y la mesa es el despacho,
el de las galletas, una merienda.
El agua es el argumento de la sed.
Aun así, a pesar del orden,
una lavadora vieja y una rueda de una bicicleta
habitan en un vertedero,
y en los grandes almacenes
las novedades literarias y la leche de oferta
se colocan al lado de unos zapatos del cuarenta.
Porque la condición esencial
para llegar a ser argumento
es que el desorden preceda a la trama.

13.2.12

Bordes deshilachados XIII



Como las ideas se materializan por insistencia, entonces las palabras pueden mudar a estampado de sofá o a color de bicicleta.


Cuando ya no estemos, la conciencia será de otros. Tiene que ser parecido a entender, pero diferente a pensar.


6.2.12

La cara de Wislawa






Una niña idéntica a la Sonia
de Vania en la calle 42,
atraviesa el mar de Chéjov y Louis Malle
hasta llegar a la mesa
de este restaurante perdido.
Ella ignora que su cara,
como tantas otras caras,
confirma una certeza:
que la naturaleza se aburre,
y como decía Wislawa,
pone caras de segunda mano.
"Tu cara, la mía, la de quién – no lo sabrás nunca”.
Hoy la naturaleza ha puesto
la cara de Wislawa en otra cara.