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segunda piel





identificar

las huellas de lo sucedido
y de lo comprendido
y fundar personas y

siempre sentir

la segunda piel

como la posibilidad adquirida

de expresar

el coste de lo acaecido


y querer ser para estar
y disfrutar sin parar
y ser lo sentido
y ser libre

para ser norreal

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Es un a hermosa época de boquitas pintadas. Los modelos, siempre idénticos del Para Tí, las noticias de París, cuando París fue noticia artística, cultural, trascendente. Mucho antes de la aldea global, donde todo ya es igual y absolutamente desagradable.
Boquitas pintadas que trascendieron las viejas fronteras cuando había fronteras. Los maniquies en las tiendas iguyales a las damas de la alta sociedad. Una época hermosa que ha valido la pena que la hayas rememorado.
teresa ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
electroser ha dicho que…
norreal! me gusta...
Muy muy bonito poema. :)
Anónimo ha dicho que…
me gusta la magia de tus sentimientos libres perseguidos por las palabras mientras la Tierra gira y gira real sobre sí misma.
Pepa ha dicho que…
sentimientos libres perseguidos por las palabras...creo que eso es la poesía, todo lo real queda fuera de juego y menos mal!! gracias por la observación

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Al otro lado

Acostumbrado al peligro saltó vallas y espinas chocó contra personas y muros murió por causas injustas pero nació en ese instante al otro lado de la sombra.

La respuesta

A veces las casas y las calles no son la respuesta, a veces tampoco es la montaña a lo lejos, verde, pero esperando el agua que no llega. Tampoco la forma de las nubes en ángel gigante que fabrica el viento que viene de África, el que trae la arena que envuelve el cielo como un velo que no deja respirar. Entonces tiene que ser la gente, que desde este balcón no veo, pero intuyo dentro de sus casas o conduciendo los pequeños coches que cosen la autopista lejana, la respuesta a este sin sentido tienen que ser ellos, con sus movimientos silenciosos, ese ir y venir que busca el mismo ángel en la forma de las casas, de las calles o en el cielo que nos muestre la respuesta.

oh cielos