foto: B.M.
Los que nos asomamos al pasado
sabemos que sirve
para calcular los resultados
de lo que pasará después.
Todo existe a la vez.
Lo ocurrido está ocurriendo.
Contemplo en ti mi rostro
reflejo de los efectos que derivo
y al mirarte desahogo
la necesidad de amar
no es
lo que hay que llenar
ni el lugar
que ocupé antes de venir
lo que queda cuando te vas
ni el hueco que me contiene
ni una taza de desayuno
vacía
ni la silla esperando tu calor
el aire atraviesa mi cuerpo
como si fuera un colador
también pasa
el miedo
como si no ocurriera
y el dolor
como si no lo asumiera
¿he simplificado las leyes mi física?
querían decir cosas

Esta historia es muy larga
tanto
como la historia de la vida
y tan extensa
como el amor que siento por ti
es una historia de amor
y de intimidad compartida
expuesta
como John Lenon y Yoko Ono
mostrando su amor
es la historia de cómo el amor
rompe
con su fuerza y coraje
los prejuicios
el miedo
la vergüenza
y sacando su lado mas tierno
te ruega que vuelvas a casa
Joseph
es una historia de Dublín
en la que dos personas
se aman y se perdonan
públicamente
en la pared de un callejón
con el sol del medio día

los tréboles bajo tus pies
el sol en lo alto de tu cabeza
el aire en todas partes
en los olores
en las ramas
en la hierba
en el aire
los árboles frente
y tras de ti
y el tiempo
el transcurrido
su lapso
línea directa con el pasado
y tus recuerdos
unos recuerdos
que no son tuyos
pero los sientes propios
en los olores
en la hierba
en el aire
Cantaste al oído
bajito para que no te oyeran
al oído de todas las duraciones
al unísono
muy suave
como un susurro
al sentido
y al paraíso
muy gradualmente
le mordiste hacia arriba
las ganas de vivir
las de todos y las tuyas
hace tiempo
que el tiempo no se escapa
cada presente
en su instantaneidad
no se pierde
no se malgasta
pero la tarde se pasa
es la luz
de la tarde

en cada árbol
está contenida la existencia
de todos los árboles
cada instante
contiene la existencia
de todos los instantes
cada persona
la de todas las personas
la existencia se expande
y se contrae
existiendo una
o un millón de veces
al mismo tiempo
elegiste volver a nacer
un domingo por la mañana
con la facilidad
con la que un pez nada en su agua
pero sólo después
de recorrer el tramo
que va de un lado a otro
de la decisión
tantas veces como
el agua sobrante
choca contra la orilla
y completa su trayectoria

hasta mí
hasta el paisaje de este equinoccio
hasta la cumbre de mi ventana
treinta y nueve escalones
que repaso
uno a uno
para no estar pretérita
antigua
remota
afanada en la limpieza de
los
escalones
atrasados
treinta y nueve escalones
que me obsequio
por haber llegado
a los treinta y nueve
aseada
desempolvada y cepillada

instantes donde todo está en calma
donde sabes que regresarás después de perderte
hay momentos con luz adentro
como las pequeñas horas irrepetibles de la niñez
donde todo era perfecto
y que ahora se suceden en progresión
desde la vida
hasta el misterio

y siempre te quedan las palabras
que te alimentan
que sacian tu soledad
que regulan los pensamientos
que describen una evidencia
y la escritura que camina
por los paisajes de la psique
discriminando
planeando que captar
que pensamientos agarrar
negro gráfico
que corre desde el vacío
hasta el papel
dándote de comer

querías dejar de suplir los vacíos
con los rituales de la huída
y una noche
justo antes de cenar
nos lo dijiste a todos
cómo llenar los espacios
las ausencias
de un vacío que no sabes
como llenar
nos miramos con inquietud
y contemplamos
al mismo tiempo
el hueco desgastado del muro
de enfrente
y sorbimos la sopa desde el fondo del plato
llenando nuestro vacío
no se puede tener todo en esta vida
me decías al oído
cuando cruzábamos
juntas de la mano
el gran charco
y me recordabas
esa idea que
desde muy temprana edad
tengo sobre lo que creo
que merezco
-renuncia-
gritabas
agarrándome fuertemente por los hombros
renuncia como la flor
a una de tus cualidades
a uno de tus deseos
el aroma de la libertad
encuentra una representación
y deja de oler para ser bella

en una casa con chimenea
viví una historia de amor, con el fuego
con el deseo
con el juego de buscar
leña para el fuego…
incansablemente rastreaba
en todos mis trayectos
cualquier lugar para encontrar
leña
y esta yuca
fue
una tarde de crudo invierno
un pinocho rebelde que necesitaba
seguir viviendo
es una fortuna incalculable
volver a los espacios que creíste perdidos
rincones, casas, jardines
que algún día formaron parte de tu vida
y que te traen a la mente historias que
también creíste perdidas

este cielo no es de hoy
el cielo ahí fuera es más grande que el cielo
mucho más
no se hasta donde llega
acabo de despertar y parece
que nunca me había ido
no hace ruido
aquí dentro si
y parece que frío
no querías estar
pero te busco
y te escribo
para recordarte
para hablarte
quisiste romper la cadena
esa que te unía inexorablemente a tu pasado
desde aquí no hay cadena
ahora siento la capacitadad para valorar la situación
en una suerte de artificio
de festival de órbitas
las incógnitas dan vueltas
y salen de las ideas como promesas
escritas en el aire
te vigilo
suspiras por una espiral
que se muestra
carente de pudor
se manifiesta en el medio
al que llega
emergente
es el fuego
las galaxias
el mar
los vientos y huracanes
gusanillos y muelles
pensamientos
encuentros
besos en espiral
te gustan tanto las espirales
que giras en espiroidal
la trayectoria de tus enlaces

recupero tu memoria
todos los crepúsculos
aún siendo tu memoria
la recupero
juego en escenarios clandestinos
para no delatarte
para no señalarte con la flecha
y que la evidencia
te consuma
te enseño en tus espejos
y reflejos
para recordarte el cuento






