6.2.06

la renuncia

no se puede tener todo en esta vida
me decías al oído
cuando cruzábamos
juntas de la mano
el gran charco

y me recordabas
esa idea que
desde muy temprana edad
tengo sobre lo que creo
que merezco

-renuncia-

gritabas

agarrándome fuertemente por los hombros

renuncia como la flor
a una de tus cualidades

a uno de tus deseos

el aroma de la libertad
encuentra una representación
y deja de oler para ser bella


1 comentario:

electroser dijo...

Renunciar a lo gastado. Dejar de velar al cadáver, para que se pudra y abone la tierra, para que siga nutriendo al substrato, para que dé turno a lo que procede a su ausencia, para desintegrarse en materia plural, y pulverizarse entre las cosas bellas, y contribuír al paisaje, convertido en atmósfera.