15.5.06

acumular



para llegar hasta la cima
y marcar
con la luz de la tarde
el borde de lo conocido

y acumular en ese espacio
todo lo alcanzado

y quizá entender
esa misma tarde

que el amor era eso

3 comentarios:

Rose dijo...

:-)

Anónimo dijo...

Si subes un pokito más por la montaña la luz de la tarde se echaría hacia atrás y te dejaría conocer más. Si pudiéramos conocer más allá de donde alcanza la vista... que de hecho podemos... ¿la luz de la tarde sigue ahí aunque no la veamos? La presencia de la luz implica su percepción? Está ahí devolviéndonos la imagen del límite de lo conocido... ¿Las cosas sólo son si se perciben? El mundo a nuestras espaldas es incoloro? es nuestro cerebro quien le pone color. Me resulta muy extraño, me da vértigo. El mundo sólo existe de manera perceptible hasta un ángulo limitado, de resto, no hay nada, negro tras la espalda. Me da vértigo.
Acumular en ese espacio todo lo alcanzado... Coleccionista de momentos, si se llena la gaveta será difícil incrustar los nuevos.

Pepa dijo...

creo que la luz de la tarde existe siempre aunque no la veamos, y aunque nos muramos seguirá existiendo, su presencia a veces puede ser imperceptible pero sólo gracias a ella vemos, además del juego con el cerebro que es el que interpreta. todo se puede interpretar...
a veces tengo que hacer limpieza de gaveta ;-))