30.6.13

Bordes deshilachados 34






Se le olvidó que regresar era un deporte que no debía practicar porque siempre le lleva al mismo sitio.

*

Le sigue sorprendiendo cargar con una rebeca en el bolso por si después le da frío.

*

Y si se deja llevar, siempre es al mismo sitio, o sea, a ningún sitio.

*

No hay nada tan inevitable como el momento de batirse en duelo contra una decisión, en definitiva, todos los momentos son inevitables duelos en los que nos batimos contra nosotros y contra los demás, por eso asiste a clases de esgrima.





15.6.13

Bordes deshilachados 33






Cuando era pequeña, me dijo, sentía como bonito lo lejano y feo lo cercano. Esta mañana, sentadas las dos en el tranvía, el trayecto nos mostró que esto es todo lo que sabemos sobre la belleza. Y cuando nos dimos cuenta las cremalleras de la vía se abrían alejándose. El tranvía nos llevaba por la avenida y a las dos nos parecía hermosa, y después de todo lo que aprendimos sobre la belleza, ahora sabemos que no lo es.

*

Piensa tanto que a veces tropieza con el contenido de su mente.

*

No es que haya perdido la fe es que la busca.

*


Se mete tanto en las páginas que entra al tiempo del libro y al salir es al lugar del libro donde regresa, pero solo cuando lee.

*

Cruza los brazos al esperar, los abre al recibir. Cuando camina los deja libres y muertos al dormir. El lenguaje es un cuerpo que se mueve, a lo lejos le veo decir hola.