20.11.10

Canción para Sumie




Ha transcurrido tanto tiempo que ya no la recuerda.
Lo sabe al tropezar por casualidad con una cara
que está pintada en un muro y se le parece con ella.

¿Por qué no me preguntas lo que pasó?
le dice a la cara.
De esa manera en la que tú sabías preguntar siempre.
Como si hablaran.

La respuesta a esa pregunta,
responde la cara,
es que no pasó nada.
¿Existe acaso la muerte?

La respuesta está impresa en un muro.
En la casualidad de una tarde en la que paseas,
cuando encuentras la imagen de una cara
y te recuerda a ella.
Luego, sigues tu camino como si nada,
cantando en el olvido.

4 comentarios:

Kiddo dijo...

Mary.

No encuentro una manera en que el miedo sea una forma de consuelo, pero supongo que algún día lo entendere, cuando encuentre esa respuesta en un muro.

Hasta pronto. Un beso.

María José Alemán dijo...

Hola Kiddo, el miedo más que una forma de consuelo creo que es una medida de protección, sin él seríamos temerarios, creo.
En el olvido hay una forma de vivir. Pero creo que solo cuando hemos digerido primero. Gracias por tus comentarios, un abrazo

Iván Cabrera dijo...

El olvido, qué pureza, como a lo mejor lo sintió Hölderlin desde su locura; pero entiendo que cantar en el olvido es como una hermosísima paradoja casi mística: en el olvido no habrían palabras ni música. Besos.

María José Alemán dijo...

Iván, lo que encuentra este paseante es una pista que le recuerda lo que ha olvidado pues creo que el olvido es la mejor manera de conservar la cordura, gracias de nuevo.