Ir al contenido principal

la renuncia

no se puede tener todo en esta vida
me decías al oído
cuando cruzábamos
juntas de la mano
el gran charco

y me recordabas
esa idea que
desde muy temprana edad
tengo sobre lo que creo
que merezco

-renuncia-

gritabas

agarrándome fuertemente por los hombros

renuncia como la flor
a una de tus cualidades

a uno de tus deseos

el aroma de la libertad
encuentra una representación
y deja de oler para ser bella


Comentarios

electroser ha dicho que…
Renunciar a lo gastado. Dejar de velar al cadáver, para que se pudra y abone la tierra, para que siga nutriendo al substrato, para que dé turno a lo que procede a su ausencia, para desintegrarse en materia plural, y pulverizarse entre las cosas bellas, y contribuír al paisaje, convertido en atmósfera.

Entradas populares de este blog

Renacimiento 1

Al atardecer la luz me recuerda quien soy.

Variaciones sobre un monólogo

Foto SP I  Estaba de acuerdo con sus pensamientos solo cuando guardaba silencio. II Me preguntó qué era de mí, cómo estaba, qué tal me había ido, pero no para escucharme, sino para fundar en un periquete su  monólogo. Sin dejarme resollar detalló, con toda exactitud, qué tal le había ido a él. III Solo cuando callaron estuvo de acuerdo con su forma de opinar.

Se abre el telón

Un lunes por la mañana, en la copa del naranjo, se posó un mirlo. Cerré la cortina el lunes por la tarde, y allí seguía el mirlo, navegando entre las ramas de su amado naranjo.