Ir al contenido principal

Entradas

Un disparo

El tiempo que tardas para encontrar las palabras que explican eso que quieres decir sucede en el intervalo de un disparo

Miramos

Mira a ningún sitio para concentrarse y ahí donde no mira se abre una puerta. A través de ella yo también puedo mirar.
Un cielo de universos antiguos no es la enormidad que te preocupa sino el no poder abarcar con un abrazo tu despedida

las olas

Al bajar la montaña subió el mar de nubes y entonces las olas refrescaron a los bañistas

La luz

Escribo desde la silla donde sentada pienso y anoto lo que por la casa camina como un reflejo permanente y descubro la luz que la boca no alcanza a decir.
A través del cristal empañado y lleno de polvo rodando a cien kilómetros por hora con el cansancio del trayecto acumulado y el hambre de llegar por todo el cuerpo.

El paisaje desconocido

Tu calle, acuerdo entre la ventana y los peatones entre los árboles y el asfalto entre el desgaste, los adioses y los coches. Aquella carretera por la que un día pasaste sólo fue un pacto, una travesía a toda velocidad con un paisaje desconocido.

Las nubes

La ciudad que habito ama a las nubes. Se acercan por la mañana arrastrándose desde el cielo remoto y rebosan como un mar pegajoso sobre la orilla de las montañas de la ciudad que habito

El oasis

La música llegó como un manantial al jardín del Museo Batham La sombra de las nubes sobre los instrumentos y los pájaros sobre el alcornoque que cubría al gentío como el canto de doscientos alientos y un sólo oasis

Testigo

Fui testigo de mi cárcel de palabras. Fui guardiana de mi mal. Ahora, abiertos los cerrojos en orden salen al trazo al repaso a la mirada al amor

Las almohadas

Sacudes las almohadas de lágrimas y sueños incumplidos en la ventana a la respiración del amor al aire de los abrazos a la red humana que te sostiene

El tratamiento

Al entender porqué elegí la soledad abrí el diafragma al tratamiento de tu ternura
por el camino verde con botas dando pasos diminutos casi floto

Acaso

El territorio de tu cuerpo paisaje de casualidades colmado de acasos ahora ciertos

Me existes

A lo lejos allá en la vista te divisé saber que existes me existe

La guarida

Quizá podría volver a nacer en esta comarca debajo del olivo como madre detrás del río y el ciervo una guarida quizá empezaría todo de nuevo

transparente

Transparente como el té pero con tu luz me haces prismas en el corazón

la representación

Tempestad de palabras palpitantes de miedo el cielo la representó
Atardezco a tu lado desvanecerse de oro

El verdor

El verdor se instaló en la maceta de hierba como un gran parque de Irlanda en la ventana

La calma

Se parece al espacio que habría entre los pensamientos y yo misma

La secuela

Derramada de mar amor y muros agua que fragmenta paulatina secuela
Soplo que se extiende tengo para festejarte todo el mar
El vacío debería estar lleno de tanto que lo he rondado

La campana

Reconozco el infinito inmediato en tu mirada contemporáneo viaje al corazón inclinada ante el amor vibro y retumbo éste tú y yo como infinito

Transitar

Saboreo tus manos cuando cogen mi cara y tocan los rincones de mis huellas tanteo de arrugas y comisuras con tus dedos sólidos transitas con tus ojos concretas con tu amor compactas

tiempo y amor

El rastro del amor revelado imagen y tiempo cotidiana alquimia la regeneración

La semilla

Entierro los zapatos en el jardín del naranjo para conquistar ser árbol y conocerte mejor.

el encuentro

Siempre nos encontramos en la misma calle tú vienes yo voy calle que invita cierra recuerdos

antes del paseo

la ausencia

El rumor de la ausencia que retumba en las esquinas rompe el recipiente que le contiene esparcidos los restos salpican de pensamientos la entrada

Spain Kids

la ventana

Quiero que te quedes ahí grabado en la imagen del paisaje ventana que abre un recuerdo

oro

envuelta en oro amarillo y cabalgando sobre la flecha esta vez te aseguro que lo lograré

el naranjo

Atravesaré el verde convertida en fruta unida al árbol que me refugia

Venir

Guarece lo que queda tras la capa verde de lo verde. El camino hacia ningún lugar terminó y llegaste al sitio de donde siempre venías
no es lo que hay que llenar ni el lugar que ocupé antes de venir tampoco lo que queda cuando te vas ni el hueco que me contiene ni una taza de desayuno vacía ni la silla esperando tu calor

Dentro

En el paseo  te seduce y no hay excusa estás dentro, sin distracción. Dentro de la casa, dentro de una casa.

el doble

Doble corazón de amor cultivas

la pantalla

Un recuerdo grabado en el olfato de un recuerdo y en la pantalla las sombras

Un instante más tarde

Me detuve a mitad de camino del instante que dura el amor.

Las gotas

quiero enraizarme en un inmenso bosque y sentir cada mañana el baño del rocío que serenara mis verdes hojas con sus gotas que resbalaran en línea recta hacia abajo que salpicaran mi tronco refrescando el torrente quiero sentirme verde y jugar con las gotas que en el aire permanecen

de agua

te quiero para separar el aire de la tierra y dibujar entonces el horizonte

el paseo

y las montañas que recordaste y los bosques en su paisaje completo y reconocido en otro lugar y en otros tantos lugares donde reconocerse

lengua de flor

cada ramo de flores habla su lengua y algunos durante mucho tiempo eso también quiere decir algo

el tiempo

he anotado en la agenda al azar en un día del año pasado que en ese día aún no había ocurrido todo lo que pasó después

la decisión

es el camino recorrido y las huellas las instrucciones para seguir

arco iris

y en las gotas de agua que permanecen la luz se descompone y coquetea con su fantasma

frágil

L a fragilidad es para llevar un cartel de muy frágil

los cañaverales

cuando el viento peina los cañaverales bailan al son

ballenas en el paraíso

Océano de animales celestes Nadando en un mar de nubes En un mar de aire

ánimas

Los párpados agotados trasportaron el descanso y acaso ese respiro entre vigilia y ensueño dominó la luz y el tiempo Luego de otras épocas y a rayos se inundó la estancia de ánimas inventario de espíritus