Ir al contenido principal

el desbordamiento


después de un largo paseo

que apareció

como un trayecto inesperado

y la lluvia inundó los rincones

en su faena de desbordar

completamente necesario

es llorar hasta el cansancio

hasta el desborde

para limpiar los rincones

donde no llega la lluvia

Comentarios

electroser ha dicho que…
Qué bonito eso de llorar para limpiar los rincones con las lágrimas. Si, porque después de llorar, se queda uno con la sensación de después de la lluvia, ese ambiente que se queda en la calle, con el suelo mojado, cargado de iones negativos, que, según dicen, son antidepresivos y producen sensación de felicidad y relax.
Y los iones positivos, que predominan en lugares cerrados, como centros comerciales, hospitales, gimnasios, oficinas ... son causantes de sensación de agobio, pesadez y claustrofobia. Lo mismo pasa cuando uno no llora.
Así que, cuando llueva, todos pa la calle a saltar en los charcos. Y cuando se llore, a salir también a saltar a donde sea.
Pepa ha dicho que…
y si cuando la gente llore y salga a la calle, está lloviendo?
a lo mejor conseguiríamos limpiar de infortunios este mundo...
teresa ha dicho que…
insisto, tus fotos son una mezcla de abstraccion y figuracion lagunera que me encanta, y a la vez al cargarlas de narracion pues...eso, encima narrativas...

las voy viendo como partes de un todo, de una historia que se va deplegando

Entradas populares de este blog

Renacimiento 1

Al atardecer la luz me recuerda quien soy.

Variaciones sobre un monólogo

Foto SP I  Estaba de acuerdo con sus pensamientos solo cuando guardaba silencio. II Me preguntó qué era de mí, cómo estaba, qué tal me había ido, pero no para escucharme, sino para fundar en un periquete su  monólogo. Sin dejarme resollar detalló, con toda exactitud, qué tal le había ido a él. III Solo cuando callaron estuvo de acuerdo con su forma de opinar.

Se abre el telón

Un lunes por la mañana, en la copa del naranjo, se posó un mirlo. Cerré la cortina el lunes por la tarde, y allí seguía el mirlo, navegando entre las ramas de su amado naranjo.