Ir al contenido principal

Bordes deshilachados II




Se aferró al tiempo como quien se agarra al borde de una ventana para no caer al vacío, pero el tiempo no existe.
*
Una palabra escrita triunfó en silencio, ganó al tiempo y a las voces que gritaban.

*
Mientras las nubes dilatadas recuerdan su recorrido hablan. Después llueven palabras que lo explican todo.

Comentarios

Kiddo ha dicho que…
Esto me encanto!!!
Pepa ha dicho que…
Kiddo, tu entusiasmo es un regalo, muchas gracias, seguimos.
Iván Cabrera ha dicho que…
Quizá sea el tiempo quien se agarra a nosotros hasta desgarrarnos o caemos por la ventana: lluvia de palabras o sed de silencio.

Entradas populares de este blog

Renacimiento 1

Al atardecer la luz me recuerda quien soy.

Variaciones sobre un monólogo

Foto SP I  Estaba de acuerdo con sus pensamientos solo cuando guardaba silencio. II Me preguntó qué era de mí, cómo estaba, qué tal me había ido, pero no para escucharme, sino para fundar en un periquete su  monólogo. Sin dejarme resollar detalló, con toda exactitud, qué tal le había ido a él. III Solo cuando callaron estuvo de acuerdo con su forma de opinar.

Se abre el telón

Un lunes por la mañana, en la copa del naranjo, se posó un mirlo. Cerré la cortina el lunes por la tarde, y allí seguía el mirlo, navegando entre las ramas de su amado naranjo.