14.9.10

Bordes deshilachados II




Se aferró al tiempo como quien se agarra al borde de una ventana para no caer al vacío, pero el tiempo no existe.
*
Una palabra escrita triunfó en silencio, ganó al tiempo y a las voces que gritaban.

*
Mientras las nubes dilatadas recuerdan su recorrido hablan. Después llueven palabras que lo explican todo.

3 comentarios:

Kiddo dijo...

Esto me encanto!!!

María José Alemán dijo...

Kiddo, tu entusiasmo es un regalo, muchas gracias, seguimos.

Iván Cabrera dijo...

Quizá sea el tiempo quien se agarra a nosotros hasta desgarrarnos o caemos por la ventana: lluvia de palabras o sed de silencio.