26.9.10

La luz que le queda




Se entretuvo hace tiempo en la sombra
que la luz en la pared dibujaba,
cuando alguien entró y dijo muerte
casi cerró la ventana.

Ahora cada vez que se acuesta
y la luz en su abandono juega
se entretiene contando las horas
de luz que le restan.

Hasta que otra vez se abran
de nuevo la luz y la ventana
y la sombra se borre para siempre
pues de eso se trataba.



8 comentarios:

Rafael-José Díaz dijo...

Esa luz y esas sombras que son como las cuentas del abalorio de la vida... Me han gustado la foto y el poema. Un abrazo. Rafael.

María José Alemán dijo...

Un abrazo para ti también, Rafael, muchas gracias por tu comentario, ha sido un alegría.

Kiddo dijo...

Me gusta esa idea que me dejaste girando en la mente. Hasta cuando duermes, has de estár pensando lo que harás cuando estes despierto. No hay miedo a la muerte sin amor por la vida.

Un beso.

María José Alemán dijo...

Kiddo, gracias por los matices. Son un placer tus visitas, otro beso para ti.

el7deyahve dijo...

el7deyahve dijo...

La imagen de la luz entrando atraves de la ventana, me recuerda a mi niñez, una epoca de descanso en la cama, obligatorio.

En esa epoca, la luz del sol y el viento meneando las cortinas, hacian figuras en la pared y en el espejo, y aquello era para mi como un juego con los elementos.

gracias por recorderme algo de mi niñez el7 deyahve

María José Alemán dijo...

el7deyahve tu recuerdo se parece al mío. Un saludo y gracias por la visita.

Iván Cabrera dijo...

Bellísimo poema: me ha recordado uno mío en el que hablo de algo parecido. La luz artificial de una farola iluminando sobre la pared de una habitación a oscuras las hojas de unas cañas, en un verano ardiente. La intensidad del negro sobre la pared blanquísima y el crujido del viento nocturno entre las hojas querían decir algo que aún no han terminado de expresar: Como la poesía, como tu poema. ¡Enhorabuena!

María José Alemán dijo...

Gracias Iván, me alegra mucho que te identifiques con el texto. Creo que todos alguna vez nos hemos deleitado con la sombra que proyecta en la pared una luz y en la que podemos leer lo que con las palabras no logramos comprender, un abrazo