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Renacimiento




Estuve dormida, despierta pero dormida,
como una hoja muerta que no sabe
que será alimento para la tierra.

Comentarios

s ha dicho que…
Precioso.

Saludos.
Pepa ha dicho que…
Saludos y gracias por tu visita generosa, Sergio.
Anónimo ha dicho que…
Gracias Pepa por los susurros de palabras vegetales y otoñales de tus últimos poemas.

Me gusta mucho lo que decía Joaquin araujo del "pensamiento de los árboles"

"El pensamiento de los árboles es precisamente el oxígeno con el que en buena medida formamos nuestras ideas y nuestros sueños. Respirar ya es diálogo con el bosque" (...)Joaquín Araujo

Tu poema me ha evocado la simbiosis entre el árbol y el ser humano, y es que tal vez seamos eso: árboles con hojas y ojos que necesitamos una alquimia interior que en otoño consiste en desprenderse de lo que se quedó "seco" en nuestra alma.

Gracias Pepa por la savia de tus letras.

Un saludo cordial. Cuerpo de palabra
Pepa ha dicho que…
Gracias a ti, Cuerpo de palabra, tu comentario alimenta.
Los árboles y todos los seres nos conectamos por el aire, en ese diálogo que apuntas, creo que se trata de escucharlo para participar en él.
Robanix ha dicho que…
es como un sueño en vela

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Al otro lado

Acostumbrado al peligro saltó vallas y espinas chocó contra personas y muros murió por causas injustas pero nació en ese instante al otro lado de la sombra.

La respuesta

A veces las casas y las calles no son la respuesta, a veces tampoco es la montaña a lo lejos, verde, pero esperando el agua que no llega. Tampoco la forma de las nubes en ángel gigante que fabrica el viento que viene de África, el que trae la arena que envuelve el cielo como un velo que no deja respirar. Entonces tiene que ser la gente, que desde este balcón no veo, pero intuyo dentro de sus casas o conduciendo los pequeños coches que cosen la autopista lejana, la respuesta a este sin sentido tienen que ser ellos, con sus movimientos silenciosos, ese ir y venir que busca el mismo ángel en la forma de las casas, de las calles o en el cielo que nos muestre la respuesta.

oh cielos