12.10.09

El oso y la biblioteca




Como un oso que mira a su reflejo en el agua
me asomé a tu interior de papel
sin saber que lo estaba haciendo.

A través del cristal, un enjambre
de libros sin cesar, de palabras,
de ideas encuadernadas que brotaban de las páginas.

Como un oso, que embiste a su reflejo en el agua,
entré en la biblioteca.

2 comentarios:

Peskovich dijo...

Una buena metáfora la del oso.

Enhorabuena

María José Alemán dijo...

Me alegro que te guste, ser un oso que mira ingenuamente su reflejo y que salta sobre él, es actuar sin condiciones, impulsivamente, hay algo de eso en las pasiones, gracias por la visita