25.2.11

Variaciones sobre un monólogo



Foto SP

I
 Estaba de acuerdo con sus pensamientos solo cuando guardaba silencio.

II
Me preguntó qué era de mí, cómo estaba, qué tal me había ido, pero no para escucharme, sino para fundar en un periquete su  monólogo. Sin dejarme resollar detalló, con toda exactitud, qué tal le había ido a él.

III
Solo cuando callaron estuvo de acuerdo con su forma de opinar.

5 comentarios:

el7deyahve dijo...

ni uno ni el otro estaban en una armonía paralela, simplemente se aguantaban, un hacia que escuchaba y la otra persona se desahogaba, mal por las dos, la hipocresía abunda en el comentario, si no le aguantas di le la verdad,y seguro que si le importa pondrá remedio a su actitud.

mi humilde opinion

condor te saluda

María José Alemán dijo...

Creo que lo más sensato es que cada uno interprete a su manera lo que ocurre, lo que lee, lo que escucha, gracias por la tuya, condor. Un saludo

Kiddo dijo...

Monologar es perderse en la individualidad misma, esa que paradójicamente esta llena de los seres que nos habitan. Inutil pues tratar de ser algo más que público incomodo.

María José Alemán dijo...

Kiddo, me ha gustado tu reflexión sobre todo la paradoja de lo individual y lo múltiple, la que sucede en todos. Pero cuando dices que es inútil dejar de ser algo más que público incomodo siento que me has comprendido, eso me alegra y también me entristece. Porque sí estás de acuerdo conmigo es que te has visto escuchando muchos monólogos, no solo interiores, sino de personas a las que solo les interesa escucharse a sí mismos y eso es un aburrimiento. Un abrazo

Kiddo dijo...

Mary.

Es verdad, y desde luego estoy de acuerdo contigo. Y además no solo me ha tocado escuchar personas que al parecer adoran el sonido de su voz, también me ha tocado leer a esas mismas personas, en unas reflexiones íntimas que sinceramente nadie más que ellos deberían conocer, y eso, es verdad, como has dicho, harto aburrido. Pero eso le pasa a una por tener esta pinta de "chica confiable" que jamás cuenta un secreto a nadie.

Mary,un placer pasearme por tu blog, como siempre.

Un beso.