2.2.11

Bordes deshilachados IV



Todo está detenido menos la luz. Como si las piedras, la hierba y las encinas hubieran exigido indulgencia.


*

No es el dolor lo que espanta, ni el gozo lo que calma. El remedio duerme en la tregua entre pedir y obtener, entre tolerar y exigir, entre suspirar y ser complacido.


3 comentarios:

Kiddo dijo...

En la espectativa.

Iván dijo...

Nada está detenido, Pepa, pantha rei: todo fluye.

María José Alemán dijo...

Estoy de acuerdo, Iván, nada está detenido, pero hay instantes en los que todo se detiene, no sé si para que lo observemos o simplemente para robarnos una reflexión, gracias por el comentario.