Ir al contenido principal

Una especie de confianza



Sujeta a la baranda de cubierta
deja que el balanceo del mar
le arrulle en su equilibrio.
No tiene nada que hacer
mas que dejarse llevar,
soltarse y dejarse llevar.
Como por una especie de confianza,
como por una especie de humildad,
de extrema pequeñez
que le hace sentir grande
y pequeña otra vez.

Comentarios

Iván Cabrera ha dicho que…
Late constantemente la tentación de caer para subir a lo profundo, como el nadador de Montale.
Kiddo ha dicho que…
Mary.

Me había perdido de tu voz que casi escucho imaginada leyendo estás frescas palabras, que me soplan cual brisa marina los deseos de ser quien pende al borde de la baranda.

Un beso.

Entradas populares de este blog

Al otro lado

Acostumbrado al peligro saltó vallas y espinas chocó contra personas y muros murió por causas injustas pero nació en ese instante al otro lado de la sombra.

La respuesta

A veces las casas y las calles no son la respuesta, a veces tampoco es la montaña a lo lejos, verde, pero esperando el agua que no llega. Tampoco la forma de las nubes en ángel gigante que fabrica el viento que viene de África, el que trae la arena que envuelve el cielo como un velo que no deja respirar. Entonces tiene que ser la gente, que desde este balcón no veo, pero intuyo dentro de sus casas o conduciendo los pequeños coches que cosen la autopista lejana, la respuesta a este sin sentido tienen que ser ellos, con sus movimientos silenciosos, ese ir y venir que busca el mismo ángel en la forma de las casas, de las calles o en el cielo que nos muestre la respuesta.

oh cielos