la alfombra voladora es como alguien que te invita a pasar y te conduce al lugar que quieres ir. Por que al lugar que quieres ir, hay alfombras
Iván Cabrera ha dicho que…
Estoy de acuerdo con Bruno, a mí y a muchos nos queda grande la vida en muchas ocasiones; pero tenemos, a veces, una alfombra alada que nos lleva al vértigo: entonces la vida parece insuficiente, y juzgamos infinitos nuestras fuerzas y apetitos. Besos.
Me gusta el verano porque, mientras conduces, tocas mis piernas. * Mi mente está vacía pero no sé si es un logro o una venganza. * Dos perros se cruzan en mi camino, uno podría ser yo, el otro también. * A través de la ventana veo unas piernas que se alejan en la calle y la vida a la altura de la acera, a la altura de esas piernas, de una rueda. Tengo que mudarme de este sótano.
Colocaste una moneda en el borde de un espejo, antes de salir de la casa, sin que nadie te viera. Cuando la encontré pensé que era un aviso. Pensé que era una puerta para ir a la otra orilla, pensé en el botón de encendido de un asunto sagrado. Colocaste esa moneda en el borde de este espejo, para que se refleje, me explicaste luego. Cuando a veces se cae parece que algo pierdo, por eso la vuelvo a colocar. Así estamos todo el tiempo.
Comparo el futuro con el pasado por opinar que es más lo que queda por hacer que el recuerdo. Es más lo posible que lo frustrado, más lo concebible que lo irreal. Y no es por pedirle cosas a la vida es por buscar hacia adelante lo que de atrás no me llevo.
Comentarios
Enhorabuena por el poema.
Que tengas buena entrada de año.
Sergio, muchas gracias a ti también, feliz entrada del año para los dos.