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El naranjo


"El sentido estético de la persona enterrada
asume la forma de la piedra de su tumba".


Yasunari Kawabata

Los samuráis escribían un haiku
antes de morir.
Eras un guerrero,
pero te fuiste sin hacerlo:


Naranjo en flor
abono de cenizas
tú permaneces



Comentarios

Anónimo ha dicho que…
No me gusta exagerar, pero yo diría que es de lo mejor que has escrito.
Está muy cerca de lo inolvidable.
Pepa ha dicho que…
Cada vez entiendo mejor que se escribe lo que se siente, a lo mejor por eso te ha parecido bien. Gracias por tu ánimo.
Anónimo ha dicho que…
El azar y el azahar me han conducido hasta estas ramas del naranjo de las palabras. Está muy bien todo el blog, espero que sigas abonando belleza.

Un saludo.
Anónimo ha dicho que…
Me encanta esta ventana que mira hacia adentro. Gracias por abirla y dejar que miremos este hermoso jardín. He recuperado la palabra como arma sanadora y cuando me atreva te invitaré a compartir contigo lo escrito. Un beso, Ángel
Pepa ha dicho que…
El olor del azahar impregna el aire y el viento lleva ese perfume hasta todos los lugares. Para olerlo basta con abrir las ventanas. Me llena de ánimo tu visita y comentario anónimo.

Ángel, muchas gracias por mirar por la ventana, me gusta mucho lametáfora, estoy deseosa de leerte, un abrazo grande

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Al otro lado

Acostumbrado al peligro saltó vallas y espinas chocó contra personas y muros murió por causas injustas pero nació en ese instante al otro lado de la sombra.

La respuesta

A veces las casas y las calles no son la respuesta, a veces tampoco es la montaña a lo lejos, verde, pero esperando el agua que no llega. Tampoco la forma de las nubes en ángel gigante que fabrica el viento que viene de África, el que trae la arena que envuelve el cielo como un velo que no deja respirar. Entonces tiene que ser la gente, que desde este balcón no veo, pero intuyo dentro de sus casas o conduciendo los pequeños coches que cosen la autopista lejana, la respuesta a este sin sentido tienen que ser ellos, con sus movimientos silenciosos, ese ir y venir que busca el mismo ángel en la forma de las casas, de las calles o en el cielo que nos muestre la respuesta.

oh cielos