Ir al contenido principal

El oasis




La música llegó como un manantial
al jardín del Museo Batham

La sombra de las nubes
sobre los instrumentos y los pájaros
sobre el alcornoque
que cubría al gentío como el canto
de doscientos alientos y un sólo oasis

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Buen poema, emperadora... Claro y directo como el agua que nos sacia.

Entradas populares de este blog

Renacimiento 1

Al atardecer la luz me recuerda quien soy.

Variaciones sobre un monólogo

Foto SP I  Estaba de acuerdo con sus pensamientos solo cuando guardaba silencio. II Me preguntó qué era de mí, cómo estaba, qué tal me había ido, pero no para escucharme, sino para fundar en un periquete su  monólogo. Sin dejarme resollar detalló, con toda exactitud, qué tal le había ido a él. III Solo cuando callaron estuvo de acuerdo con su forma de opinar.

Se abre el telón

Un lunes por la mañana, en la copa del naranjo, se posó un mirlo. Cerré la cortina el lunes por la tarde, y allí seguía el mirlo, navegando entre las ramas de su amado naranjo.