
esa silla
la que está
pegada a la puerta
es un observatorio
un escritorio
tu lugar
desde ella
en tu atalaya
controlas el trajín de la casa
y de la calle
y edificas tus quimeras
cosiendo un agujero nuevo
y otro antiguo
y confabulas
tanteando
los vistazos hacia afuera
un rincón un domingo
es por la mañana
sentada en la silla
miras hacia la calle
indirectamente
a la calle reflejada
Comentarios