10.6.12

Bordes deshilachados XIX





Hay archipiélagos de trabajo, de familia o de calle. Archipiélagos casuales donde las personas somos islas, pero a la deriva. Nos juntamos y separamos por elección, obligados o desorientados. Ayer formé archipiélago con una familia en la sala de espera de un médico. Esta mañana, con dos ancianos y una niña por la acera. Ahora, sola en mi casa, vuelvo a la isla.

*

¿Cuánto tiempo pesa la soledad para transformarse en ligera? 

*

Para mirar a los niños bajamos la cabeza, pero con ilusión. Ellos miran hacia arriba con miedo,  preguntándose por nuestro niño. 

1 comentario:

Kiddo dijo...

Unidos tan solo por las circunstancias, por el sobrenombre de mismo de archipièlago.