Al nacer, como no sabe su nombre, pregunta. Luego, como lo sabe, no recuerda quién es y calla.
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Las ovejas de su pensamiento corren asustadas ante la presencia de una idea lobo.
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Algo hermoso deja de serlo por exceso. Algo feo nunca deja de ser feo.
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El tiempo que tarda en entender que no hay tiempo que perder pasa y se pierde.
5 comentarios:
Bravos los cuatro, sin resquicio ni fisura.
Gracias, ardilla de tierra. En el camino hasta el borde o antes de que se deshilache.
Guau! Me encantan pepa!
Pepa. Te sales.
Ya los conocía, pero me ha encantado volver a leerlos. Siempre me inspiras...
Summer, gracias por la visita, es un honor ;-)me alegro mucho que te gusten.
Ali, creo que conocías solo uno de ellos, el de las ovejas, jeje, los demás son nuevos, pero tendrán un sabor parecido, supongo que todos los bordes lo tienen, un abrazo.
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