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Bordes deshilachados VI



Cada mueble tiene un silencio, el que le atribuimos según la posición dentro de un orden, por eso cuando una silla está separada de la mesa parece que habla, narra una ausencia.

*

Una mujer escribe en la sala de espera del médico. Cada palabra que piensa y traza es el tiempo que transcurre. Las palabras y el tiempo son lo mismo.

*

Dejar de tener cosas que decir será dejar de existir. No decir nada es el silencio.



Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Me gustan los deshilachados!
Algún día, cuando sea fotógrafa, me gustaría ilustrar mis fotos con tus poemas ;-)
Pepa ha dicho que…
Muchas gracias por la visita. Los deshilachados tienen algo de instantánea, me alegra mucho que los veas así, un saludo

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La respuesta

A veces las casas y las calles no son la respuesta, a veces tampoco es la montaña a lo lejos, verde, pero esperando el agua que no llega. Tampoco la forma de las nubes en ángel gigante que fabrica el viento que viene de África, el que trae la arena que envuelve el cielo como un velo que no deja respirar. Entonces tiene que ser la gente, que desde este balcón no veo, pero intuyo dentro de sus casas o conduciendo los pequeños coches que cosen la autopista lejana, la respuesta a este sin sentido tienen que ser ellos, con sus movimientos silenciosos, ese ir y venir que busca el mismo ángel en la forma de las casas, de las calles o en el cielo que nos muestre la respuesta.

oh cielos