Si un día termina como empieza
circular como un plato de comida
que desayunas por la mañana
y por la noche terminas,
ese día entenderás que todo es uno
que nada se diferencia de otra cosa
que lo singular no es sino el espejismo
del miedo a ser igual que tu enemigo.
3 comentarios:
Muchas veces querria terminar el dia como lo arranco....y muchas veces querria irme a dormir sintiendo que aquel dia no fue el ultimo ni el mejor...
Gracias por tu visita, un saludo, si de eso se trata...
Nuestros enemigos quizá no sean otra cosa que una parte de nosotros mismos, igual que nuestros amigos: por alguna razón deben estar ahí, ¿no es el odio también una pasión? No cabe la indiferencia, como con la poesía.
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