16.10.10

La calle de la espera




No tienen más que hacer que esperar.
Esperar a que llegue el invierno.
Y con los primeros rayos de frío
sobre una ciudad desconocida
dibujar un mapa de paseos y encuentros
y esperar.
Hasta encontrarse más tarde,
sentados en las escaleras de una plaza.
Se ven venir a lo lejos
y bajo el pilar de un puente
se protegen de la lluvia,
y hasta luego.
Pues saben que en algún lugar futuro
al final de la calle de la espera
siempre habrá un refugio
para cuando llegue el invierno.

9 comentarios:

colorprimario dijo...

Buena reescripción, Pepa...

Un abrazo.
D.

Kiddo dijo...

El invierno hace lo suyo con las urgencias y las soledades, con los primeros rayos de frío invernal, el encuentro casual se hace inminente.

Se siente ya aquí ese frío invernal, me lo han dicho mis huesos hace un par de mañanas. No estoy segura si es buena idea comenzar a trazar esos mapas. Pero escrito en tus palabras y de esa manera, suena a nostalgia, a melancolía. ¿Qué hacer?

María José Alemán dijo...

Diego, has estado atento, me gusta tu curiosidad, gracias.
Kiddo, muy hermosa la imagen de las urgencias y soledades, y el encuentro casual.
¿qué hacer? esperar, sabiendo que todo llega, tal vez.
Un saludo a los dos.

Rafael-José Díaz dijo...

En esa calle, querida Pepa, vivimos todos, sometidos a la frágil ilusión de una inminencia o a la necesaria superación de un desencanto. Y también los poetas esperan, "al final de la calle de la espera" (¡qué hermoso verso!), esa palabra que nunca acaba de llegar y que es como un cuerpo esquivo pero cuyo calor presiente nuestra piel. Un abrazo.

María José Alemán dijo...

Rafael, gracias por tu comentario. Esa espera común de palabras y cuerpos, de ilusiones y superaciones en la que todos vivimos está llena de matices. Esa espera puede terminar efectivamente al final de una calle, a la vuelta de una esquina, al final del pasillo, al cerrar un libro, al leer un poema, al cerrar un abrazo. Hasta la próxima estación. Un beso

el7deyahve dijo...

En 365 dias tenemos 4 estaciones, invierno,primavera,verano y otoño,cada una de ellas tiene su particularadad, asi que a nosotros que hemos nacido en este mundo como la especie humana, con nuestras habilidades y nuestros complejos, nos toca como en una comedia dar vida y alegria a nuestra existencia en aquellos momentos que la climatologuia nos lo indique.

Yo pienso que todos, segun vamos teniendo una edad y con ello una esperiencia dentro de la vida,tengamos 6 años, 27 o 59, ya tendremos experiencias,amargas y dulces, porque en la comvivecia con otras persona o otras expecies siempre la relacion no sera como nosotros la dibujamos. Uno cambia de caracter y se va formando como persona, descubre que en la vida hay cosas nuevas y que dios nos dio la inteligecia para que cuando el dia esta gris, nosotros nos iluminamos, unos mas y otros menos, pero hay esta el saber humano, unirse para cundo la vida nos da nostalgia, metrer alegria a nuestro alrededor,si la vida nos separa de nuestra cosas queridas, cambiar el dolor por el recuedo, de lo vivido,recordar lo bueno de aquellos momentos.

Esperar, si un poquito, pero no morir en la espera, la vida es un camino que hay que recorrer con dolor algunas veces y con alegria siempre que tu mente la tengas predispuesta, sabiendo que siendo positivo, y buscando lo hermoso del paisaje en que te mueves, siempre encotraras el camino de la alegria.

La nostalgia el pesimismo la deprsion, siempre estan con nuestros miedos y es algo natural en la persona, pero estos nos enseñan a ser mas fuertes y vencerles en la batalla diaria esa es nuestra suerte la fe.

Bueno mar de aire, estaba en duda de publicarte este parrafo, pero bueno, si quiero seguirte en tus comentarios prefiero ser yo mismo y no darte la razon siempre, seria aburrido. Seguro, que como todo el mundo, me suelo equivocar algunas veces, al dar mi opinion,pido disculpas por adelantado.

el7deyahve

María José Alemán dijo...

Agradezco mucho tu comentario el7deyahve. Creo que como somos seres individuales somos lectores individuales y cada uno interpreta. Tengo un amigo que dice que el autor es el que lee. Me gusta la lectura que has hecho. Entiendo, en tu texto, que interpretaste esa espera como algo paralizante. Para mí no lo es. Pero ese es el efecto que ha causado en ti y no se trata de otra cosa, creo. Gracias por la visita, un saludo.

Iván Cabrera dijo...

El texto me ha hecho recordar una de mis principales leyes: una de las cosas que más vale la pena en la vida es que, en un tanto por ciento más alto o más bajo -según el caso de cada quien-, nunca sabes lo que te va a pasar o a quien te vas a encontrar: Esa curiosidad, esa esperanza o ese imprevisto es de lo mejor de la existencia: bueno, al menos,esto es lo que opino yo. Gracias.

María José Alemán dijo...

Iván, así es, todo es azar, pura coincidencia, pura elección. Cuando nos dejamos llevar por un paseo o por un sentimiento no sabemos qué es lo que vamos a encontrar y esa incertidumbre es la salsa de la vida. Muchas gracias por tu comentario, un abrazo grande.