A veces las casas y las calles no son la respuesta, a veces tampoco es la montaña a lo lejos, verde, pero esperando el agua que no llega. Tampoco la forma de las nubes en ángel gigante que fabrica el viento que viene de África, el que trae la arena que envuelve el cielo como un velo que no deja respirar. Entonces tiene que ser la gente, que desde este balcón no veo, pero intuyo dentro de sus casas o conduciendo los pequeños coches que cosen la autopista lejana, la respuesta a este sin sentido tienen que ser ellos, con sus movimientos silenciosos, ese ir y venir que busca el mismo ángel en la forma de las casas, de las calles o en el cielo que nos muestre la respuesta.

Comentarios
me gustó
ya nos estaremos viendo
hasta pronto!
Un abrazo
Sergio, eres siempre muy receptivo y generoso, te lo agradezco mucho, sobre todo que lo manifiestes, un abrazo.
me encanta la foto!!!!!
besos!!
Me alegro que te gusten, Antonio. El otro día hablaba con unos amigos de eso, de encontrar en un texto algo que a una le hubiera encantado haber escrito, o algo en lo que andabas pensando, gracias por tu lectura, saludos.