A veces las casas y las calles no son la respuesta, a veces tampoco es la montaña a lo lejos, verde, pero esperando el agua que no llega. Tampoco la forma de las nubes en ángel gigante que fabrica el viento que viene de África, el que trae la arena que envuelve el cielo como un velo que no deja respirar. Entonces tiene que ser la gente, que desde este balcón no veo, pero intuyo dentro de sus casas o conduciendo los pequeños coches que cosen la autopista lejana, la respuesta a este sin sentido tienen que ser ellos, con sus movimientos silenciosos, ese ir y venir que busca el mismo ángel en la forma de las casas, de las calles o en el cielo que nos muestre la respuesta.

Comentarios
Muy bueno el texto y la foto.
Un abrazo
Me interesa mucho ese género literario que no había visto antes, el poema-foto (al fin y al cabo, si recurro a la etimología, el poema-luz), de formato conciso y contundente. Creo haber leído otros ejemplos tuyos en el suplemento 2C de La Opinión.
Felicidades por tu blog.
Mario Domínguez Parra
Mario, gracias por la visita. El poema-luz que dices tiene algo de eso, y de agua atrapada con palabras, para los momentos de sed.
Saludos
(Si, en el 2C se publicaron varios poemas que pertenecen al libro Una familia completa, de reciente edición)
También me ha gustado la foto. El gusto por los detalles de las plantas me hace pensar en una acuarela de Durero que representa una mata de hierba.
Saludos cordiales.
un beso.
sofi
Sofi, mcuhas gracias por la visita, me alegra mucho que te guste, seguimos intercambiando, un beso.
un beso enorme