19.8.11

Bordes deshilachados VII



Un escritor que ya no tenía nada que decir desapareció dejando tras de sí el cuerpo que había escrito.

*
  
Para que cada vez que llenamos la jarra con agua estemos llenando la jarra con agua se ha discutido mucho.

*


Se despidió de aquella ciudad leyendo en el sillón trasero del taxi y solo dejó que la ciudad se despidiera de él con el parloteo de las ruedas contra los adoquines.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buenos los tres. Preciso y novelesco el último.

Verónico Sam