Acostumbrado al peligro saltó vallas y espinas chocó contra personas y muros murió por causas injustas pero nació en ese instante al otro lado de la sombra.
Me encanta visitarte habitualmente, porque tus palabras,reflexiones o poemas suelen ser cortos pero intensos, no sólo transmiten un mensaje sino también una emoción, gracias.
Muchas gracias Sandy por tus visitas y tus palabras. Me hace mucha ilusión que pases por aquí y más si consigo trasmitirte una emoción, realmente de eso es de lo que se trata y no te creas que no me ha costado entenderlo ;-)), un abrazo grande
Anónimo ha dicho que…
Hola María José!
Tu arbusto de las palabras hoy me ha resultado catártico, quizá porque así me encuentro: removiendo la sombra hacia los lados para que entre más luz. Gracias por la claridad tras-lúcida que me ha aportado ver al otro lado. En época primaveral se comprende muy bien el arte de re-nacer y de florecer como un pétalo nuevo. Que sigas abonando y regando belleza. Un saludo y un abrazo. Cuerpo de palabra.
El silencio no es ausencia de sonido, (lo he leído), ni una fe, ni un presentimiento (eso me han dicho). El silencio podría ser: cuando te marchas, yo me quedo contigo.
Me gusta el verano porque, mientras conduces, tocas mis piernas. * Mi mente está vacía pero no sé si es un logro o una venganza. * Dos perros se cruzan en mi camino, uno podría ser yo, el otro también. * A través de la ventana veo unas piernas que se alejan en la calle y la vida a la altura de la acera, a la altura de esas piernas, de una rueda. Tengo que mudarme de este sótano.
Comentarios
Tu arbusto de las palabras hoy me ha resultado catártico, quizá porque así me encuentro: removiendo la sombra hacia los lados para que entre más luz. Gracias por la claridad tras-lúcida que me ha aportado ver al otro lado. En época primaveral se comprende muy bien el arte de re-nacer y de florecer como un pétalo nuevo. Que sigas abonando y regando belleza. Un saludo y un abrazo. Cuerpo de palabra.