Desde la cama miramos cómo viven los abrigos cuando cuelgan de la puerta del armario.
Parecen dos amantes que descansan, inerte reflejo de nosotros. Se preguntan, desde su percha, cómo aguardar a nuestros cuerpos
ante el frío de la noche.
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
Comentarios
Anónimo ha dicho que…
Hola Pepa! soy el anónimo aza(ha)r-oso que ya visitó el naranjo de las palabras. Me ha gustado mucho también este poema de los abrigos, y me ha evocado una imagen extraña: como si los abrigos fueran mariposas en reposo esperando que nosotros les pongamos las alas a las mangas.
Un saludo y felices fiestas para tí. Y para no ser tan anónimo, he decidido tomar cuerpo de palabra, asi que de ese modo me puedes identificar: como cuerpo de palabra.
Me he encontrado con tu blog en el de Bruno Mesa. Sólo quería decirte que he estado leyendo (seguiré rastreando) algunos de tus poemas, y me han parecido maravillosos: qué delicadeza a la vez que fuerza.
Hola cuerpo de palabra, muchas gracias por la imagen de las mariposas, en el fondo es la ropa la que nos contiene, es la segunda piel del cuerpo y la que usamos para salir al mundo, a volar, a caminar. Cuando está en reposo, le faltamos nosotros para cobrar vida.
Sus dibujos brillan como los ojos de un gato, parecen dispuestos a colocarse de un salto en el ala del tejado, para ver todo desde arriba y cambiar el punto de vista, piensa. Desde abajo, pisoteada en la puerta, le queda grande la vida.
Como un gato que abandonaba temporalmente la morada que le cobija, se aventuró a salir de su resguardo de palabras y papeles. Pero, a diferencia del gato, no recordaba el camino de vuelta.
como una ráfaga de luz se desvaneció entre mis dedos el tiempo sin querer imaginarlo así los días transcurren como en una vía de tren guiados por los sábados y domingos por los meses y los años y al final parece que sube y luego que vuelve a subir como un tiempo en el tren veo pasar el paisaje y muevo la cabeza para no perderme nada
Comentarios
Un saludo y felices fiestas para tí. Y para no ser tan anónimo, he decidido tomar cuerpo de palabra, asi que de ese modo me puedes identificar: como cuerpo de palabra.
Un saludo.
Cuando está en reposo, le faltamos nosotros para cobrar vida.