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Bordes deshilachados II




Se aferró al tiempo como quien se agarra al borde de una ventana para no caer al vacío, pero el tiempo no existe.
*
Una palabra escrita triunfó en silencio, ganó al tiempo y a las voces que gritaban.

*
Mientras las nubes dilatadas recuerdan su recorrido hablan. Después llueven palabras que lo explican todo.

Comentarios

Kiddo ha dicho que…
Esto me encanto!!!
Pepa ha dicho que…
Kiddo, tu entusiasmo es un regalo, muchas gracias, seguimos.
Iván Cabrera ha dicho que…
Quizá sea el tiempo quien se agarra a nosotros hasta desgarrarnos o caemos por la ventana: lluvia de palabras o sed de silencio.

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