Ir al contenido principal

La luz que le queda




Se entretuvo hace tiempo en la sombra
que la luz en la pared dibujaba,
cuando alguien entró y dijo muerte
casi cerró la ventana.

Ahora cada vez que se acuesta
y la luz en su abandono juega
se entretiene contando las horas
de luz que le restan.

Hasta que otra vez se abran
de nuevo la luz y la ventana
y la sombra se borre para siempre
pues de eso se trataba.



Comentarios

Rafael-José Díaz ha dicho que…
Esa luz y esas sombras que son como las cuentas del abalorio de la vida... Me han gustado la foto y el poema. Un abrazo. Rafael.
Pepa ha dicho que…
Un abrazo para ti también, Rafael, muchas gracias por tu comentario, ha sido un alegría.
Kiddo ha dicho que…
Me gusta esa idea que me dejaste girando en la mente. Hasta cuando duermes, has de estár pensando lo que harás cuando estes despierto. No hay miedo a la muerte sin amor por la vida.

Un beso.
Pepa ha dicho que…
Kiddo, gracias por los matices. Son un placer tus visitas, otro beso para ti.
VALENTIN BARTOLOME ha dicho que…
el7deyahve dijo...

La imagen de la luz entrando atraves de la ventana, me recuerda a mi niñez, una epoca de descanso en la cama, obligatorio.

En esa epoca, la luz del sol y el viento meneando las cortinas, hacian figuras en la pared y en el espejo, y aquello era para mi como un juego con los elementos.

gracias por recorderme algo de mi niñez el7 deyahve
Pepa ha dicho que…
el7deyahve tu recuerdo se parece al mío. Un saludo y gracias por la visita.
Iván Cabrera ha dicho que…
Bellísimo poema: me ha recordado uno mío en el que hablo de algo parecido. La luz artificial de una farola iluminando sobre la pared de una habitación a oscuras las hojas de unas cañas, en un verano ardiente. La intensidad del negro sobre la pared blanquísima y el crujido del viento nocturno entre las hojas querían decir algo que aún no han terminado de expresar: Como la poesía, como tu poema. ¡Enhorabuena!
Pepa ha dicho que…
Gracias Iván, me alegra mucho que te identifiques con el texto. Creo que todos alguna vez nos hemos deleitado con la sombra que proyecta en la pared una luz y en la que podemos leer lo que con las palabras no logramos comprender, un abrazo

Entradas populares de este blog

Bordes deshilachados I

Me gusta el verano porque, mientras conduces, tocas mis piernas. * Mi mente está vacía pero no sé si es un logro o una venganza. * Dos perros se cruzan en mi camino, uno podría ser yo, el otro también. * A través de la ventana veo unas piernas que se alejan en la calle y la vida a la altura de la acera, a la altura de esas piernas, de una rueda. Tengo que mudarme de este sótano.

Todos los habitantes

Creemos tener bajo control a los sentimientos porque los hemos observado muchas veces, porque los hemos habitado o ellos a nosotros, porque estamos hechos de eso, no lo sé. Pero realmente son los sentimientos los que dominan el cotarro. Ellos organizan nuestra rutina, duermen en todas las habitaciones de nuestro cuerpo, se asoman a la ventana de la casa, con todas sus caras y edades. Tengo la sensación de que las personas que me rodean creen que hablo según un criterio ajeno, y es cierto, hablo según el criterio de cada uno de los habitantes de mi casa.

La soledad y el espejo

Los espejos solo funcionan en compañía, la soledad es traslúcida. ¿Cómo es que no se ve si lleva toda la vida consigo misma? En soledad somos muchas cosas que dejamos de ser cuando nos relacionamos, no todos estamos orientados hacia el espejo. Hablamos de otros para no estar solos. Siempre nos acompañamos, pero sobre todo en soledad.