Muy sugestiva la fotografía, perfecto el aforismo-poema. Disfruto de la foto y del poema con música de Jan Garbarek de fondo, y la suma hace que el mundo parezca un lugar mejor.
Gracias Robanix, tus comentarios me llenan de ánimo. Otro beso para ti. Dédalus, muchas gracias por pasarte por aquí, un saludo.
Iván Cabrera ha dicho que…
Preciosa la foto, y es cierto: alguien debe decirnos a veces desde fuera que el refugio no es una jaula, que no estamos solos, sino hablando en soledad. A veces, es el mirlo, ese amigo mío de muchas tardes.
Sus dibujos brillan como los ojos de un gato, parecen dispuestos a colocarse de un salto en el ala del tejado, para ver todo desde arriba y cambiar el punto de vista, piensa. Desde abajo, pisoteada en la puerta, le queda grande la vida.
Como un gato que abandonaba temporalmente la morada que le cobija, se aventuró a salir de su resguardo de palabras y papeles. Pero, a diferencia del gato, no recordaba el camino de vuelta.
Comentarios
Gracias
un beso
Saludos.