Qué curiosa imagen... La cordillera, que semeja la espalda de un dragón con sus crestas, y el volcán duermen un mismo sueño: el sueño de la tierra silenciosa y sosegada, el sueño de la isla.
Muy bien escogida la foto. Pocas veces había visto una foto del Teide con ese aire de misterio.
Diría, amigo Ramiro, que se trata de una imagen tomada desde las casas de la cumbre, en Anaga. Desde allí el dragón es la montña, y la montaña, el dragón.
La imagen la tomé a la vuelta de un paseo al Teide. A través del cristal trasero del coche en movimiento, vi al dragón y al volcán, justo cuando había perdido la esperanza de verlos. Gracias a ambos por la visita.
Sus dibujos brillan como los ojos de un gato, parecen dispuestos a colocarse de un salto en el ala del tejado, para ver todo desde arriba y cambiar el punto de vista, piensa. Desde abajo, pisoteada en la puerta, le queda grande la vida.
Como un gato que abandonaba temporalmente la morada que le cobija, se aventuró a salir de su resguardo de palabras y papeles. Pero, a diferencia del gato, no recordaba el camino de vuelta.
Comentarios
Muy bien escogida la foto. Pocas veces había visto una foto del Teide con ese aire de misterio.
Saludos.