Ir al contenido principal

Leyenda




El dragón y el volcán

reposaban juntos en el horizonte,

como bellos durmientes

a la espera de su fuego.

Comentarios

Ramiro Rosón ha dicho que…
Qué curiosa imagen... La cordillera, que semeja la espalda de un dragón con sus crestas, y el volcán duermen un mismo sueño: el sueño de la tierra silenciosa y sosegada, el sueño de la isla.

Muy bien escogida la foto. Pocas veces había visto una foto del Teide con ese aire de misterio.

Saludos.
Isidro Hernández ha dicho que…
Diría, amigo Ramiro, que se trata de una imagen tomada desde las casas de la cumbre, en Anaga. Desde allí el dragón es la montña, y la montaña, el dragón.
Pepa ha dicho que…
La imagen la tomé a la vuelta de un paseo al Teide. A través del cristal trasero del coche en movimiento, vi al dragón y al volcán, justo cuando había perdido la esperanza de verlos. Gracias a ambos por la visita.
Robanix ha dicho que…
en el interior del volcán siempre esperan los dragones a ser liberados

Entradas populares de este blog

Bordes deshilachados I

Me gusta el verano porque, mientras conduces, tocas mis piernas. * Mi mente está vacía pero no sé si es un logro o una venganza. * Dos perros se cruzan en mi camino, uno podría ser yo, el otro también. * A través de la ventana veo unas piernas que se alejan en la calle y la vida a la altura de la acera, a la altura de esas piernas, de una rueda. Tengo que mudarme de este sótano.

Todos los habitantes

Creemos tener bajo control a los sentimientos porque los hemos observado muchas veces, porque los hemos habitado o ellos a nosotros, porque estamos hechos de eso, no lo sé. Pero realmente son los sentimientos los que dominan el cotarro. Ellos organizan nuestra rutina, duermen en todas las habitaciones de nuestro cuerpo, se asoman a la ventana de la casa, con todas sus caras y edades. Tengo la sensación de que las personas que me rodean creen que hablo según un criterio ajeno, y es cierto, hablo según el criterio de cada uno de los habitantes de mi casa.

La soledad y el espejo

Los espejos solo funcionan en compañía, la soledad es traslúcida. ¿Cómo es que no se ve si lleva toda la vida consigo misma? En soledad somos muchas cosas que dejamos de ser cuando nos relacionamos, no todos estamos orientados hacia el espejo. Hablamos de otros para no estar solos. Siempre nos acompañamos, pero sobre todo en soledad.