Me gusta el verano porque, mientras conduces, tocas mis piernas. * Mi mente está vacía pero no sé si es un logro o una venganza. * Dos perros se cruzan en mi camino, uno podría ser yo, el otro también. * A través de la ventana veo unas piernas que se alejan en la calle y la vida a la altura de la acera, a la altura de esas piernas, de una rueda. Tengo que mudarme de este sótano.
Comentarios
Me encanta tú linea de haikú, me encantas tus silencios sugeridos.
De nuevo mil disculpas por mi osadía.
tornó la cortina
juego de pizarra y árbol
Menos es más, tienes razón, muchas gracias anónimo.