Ir al contenido principal

Bordes deshilachados 34






Se le olvidó que regresar era un deporte que no debía practicar porque siempre le lleva al mismo sitio.

*

Le sigue sorprendiendo cargar con una rebeca en el bolso por si después le da frío.

*

Y si se deja llevar, siempre es al mismo sitio, o sea, a ningún sitio.

*

No hay nada tan inevitable como el momento de batirse en duelo contra una decisión, en definitiva, todos los momentos son inevitables duelos en los que nos batimos contra nosotros y contra los demás, por eso asiste a clases de esgrima.





Comentarios

Entradas populares de este blog

Detalles

Anotó en la libreta una lista de detalles, todo lo que quería hacer antes de partir. Incluyó la fecha en el repaso, para no olvidar nunca en qué momento lo decidió. * Permanecer sentada cuando todos estaban de pie, ese fue su único acto de rebeldía. * Es una solitaria porque siempre está contigo.

La luz que le queda

Se entretuvo hace tiempo en la sombra que la luz en la pared dibujaba, cuando alguien entró y dijo muerte casi cerró la ventana. Ahora cada vez que se acuesta y la luz en su abandono juega se entretiene contando las horas de luz que le restan. Hasta que otra vez se abran de nuevo la luz y la ventana y la sombra se borre para siempre pues de eso se trataba.

La hoguera

Esta luz, que escribe en el aire, es tu luz, la hoguera, que escribe en el aire.

Una forma sin palabras

En un jardín, dos niños pequeños descubren a una cría de gato. Se agachan lentamente, juntan sus dedos índice y pulgar y, acercándolos al gato, balbucean unas sílabas en ningún idioma. El gato les responde con un sonido. Sólo ellos conocen ese hablar.