Ir al contenido principal

Diario de ayer

Pongo el despertador a las y veintisiete porque el tiempo no es exacto.

Unos pájaros en mi sueño se contaban sus problemas: tocar fondo tiene que ser parecido a tomar tierra.

Hoy quiero coger el bolígrafo y sonsacarle todo, como en un interrogatorio.

No sé si una palabra viene cuando se piensa. Puede que el pensamiento vuele y la recoja.

Escribiré un poema con cara y que a parte de cara también tenga cuerpo para que pueda salir corriendo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los desconocidos

Parece que hablan otro idioma pero les pasa que se desconocen a sí mismos.

La alfombra voladora

Sus dibujos brillan como los ojos de un gato, parecen dispuestos a colocarse de un salto en el ala del tejado, para ver todo desde arriba y cambiar el punto de vista, piensa. Desde abajo, pisoteada en la puerta, le queda grande la vida.

Un pensamiento perdido

Como un gato que abandonaba temporalmente la morada que le cobija, se aventuró a salir de su resguardo de palabras y papeles. Pero, a diferencia del gato, no recordaba el camino de vuelta.