Ir al contenido principal

Diario de ayer

Pongo el despertador a las y veintisiete porque el tiempo no es exacto.

Unos pájaros en mi sueño se contaban sus problemas: tocar fondo tiene que ser parecido a tomar tierra.

Hoy quiero coger el bolígrafo y sonsacarle todo, como en un interrogatorio.

No sé si una palabra viene cuando se piensa. Puede que el pensamiento vuele y la recoja.

Escribiré un poema con cara y que a parte de cara también tenga cuerpo para que pueda salir corriendo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bordes deshilachados I

Me gusta el verano porque, mientras conduces, tocas mis piernas. * Mi mente está vacía pero no sé si es un logro o una venganza. * Dos perros se cruzan en mi camino, uno podría ser yo, el otro también. * A través de la ventana veo unas piernas que se alejan en la calle y la vida a la altura de la acera, a la altura de esas piernas, de una rueda. Tengo que mudarme de este sótano.

Todos los habitantes

Creemos tener bajo control a los sentimientos porque los hemos observado muchas veces, porque los hemos habitado o ellos a nosotros, porque estamos hechos de eso, no lo sé. Pero realmente son los sentimientos los que dominan el cotarro. Ellos organizan nuestra rutina, duermen en todas las habitaciones de nuestro cuerpo, se asoman a la ventana de la casa, con todas sus caras y edades. Tengo la sensación de que las personas que me rodean creen que hablo según un criterio ajeno, y es cierto, hablo según el criterio de cada uno de los habitantes de mi casa.

La soledad y el espejo

Los espejos solo funcionan en compañía, la soledad es traslúcida. ¿Cómo es que no se ve si lleva toda la vida consigo misma? En soledad somos muchas cosas que dejamos de ser cuando nos relacionamos, no todos estamos orientados hacia el espejo. Hablamos de otros para no estar solos. Siempre nos acompañamos, pero sobre todo en soledad.