Me gusta el verano porque, mientras conduces, tocas mis piernas. * Mi mente está vacía pero no sé si es un logro o una venganza. * Dos perros se cruzan en mi camino, uno podría ser yo, el otro también. * A través de la ventana veo unas piernas que se alejan en la calle y la vida a la altura de la acera, a la altura de esas piernas, de una rueda. Tengo que mudarme de este sótano.
Comentarios
Abrazo mujer.
Un abrazo.
Por eso son libres los pibes.
Viven en sus universos. Hasta que la sociedad los va tragando.
Saludos desde muy lejos
Sergio, como me gusta tu entusiasmo, me anima a seguir escribiendo, muchas gracias por tu generosidad.
Saludos, Gamar, es justo eso de crear nuestro universo propio, saludos desde muy lejos, también.