La calma muchas veces es una buena señal, en cambio para otros es sintoma de que viene un tormenta. Lo dificil suele ser tener la capacidad para poder disfrutar ese pequeño instante sin sentir culpa.
El orden en que se suceden la calma y la tempestad, puede parecerse al orden entre la vida y la muerte, entre la noche y el día...son inseparables. Y creo que la culpa por sentir calma se puede excusar cuando las circunstancias son adversas, y así y todo lo mejor es siempre tener calma, para pensar antes de hablar, para pensar antes de actuar, para ver una situación con perspectiva. La calma es la presencia, el testigo. Gracias por pasearte por este mar de aire
Sus dibujos brillan como los ojos de un gato, parecen dispuestos a colocarse de un salto en el ala del tejado, para ver todo desde arriba y cambiar el punto de vista, piensa. Desde abajo, pisoteada en la puerta, le queda grande la vida.
Como un gato que abandonaba temporalmente la morada que le cobija, se aventuró a salir de su resguardo de palabras y papeles. Pero, a diferencia del gato, no recordaba el camino de vuelta.
como una ráfaga de luz se desvaneció entre mis dedos el tiempo sin querer imaginarlo así los días transcurren como en una vía de tren guiados por los sábados y domingos por los meses y los años y al final parece que sube y luego que vuelve a subir como un tiempo en el tren veo pasar el paisaje y muevo la cabeza para no perderme nada
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Lo dificil suele ser tener la capacidad para poder disfrutar ese pequeño instante sin sentir culpa.
Y creo que la culpa por sentir calma se puede excusar cuando las circunstancias son adversas, y así y todo lo mejor es siempre tener calma, para pensar antes de hablar, para pensar antes de actuar, para ver una situación con perspectiva.
La calma es la presencia, el testigo.
Gracias por pasearte por este mar de aire