Me gusta el verano porque, mientras conduces, tocas mis piernas. * Mi mente está vacía pero no sé si es un logro o una venganza. * Dos perros se cruzan en mi camino, uno podría ser yo, el otro también. * A través de la ventana veo unas piernas que se alejan en la calle y la vida a la altura de la acera, a la altura de esas piernas, de una rueda. Tengo que mudarme de este sótano.

Comentarios
que curioso, hasta anoche ni siquiera sabia como te llamabas...
me encanto hablar ese ratito minúsculo contigo...
en tan poco dejaste ver mucho de ti..y creo que yo tb de mi :)
me pasare por aquí de vez en cuando
Un besote grande
que llevas viendo
en tu paisaje cotidiano
de personajes anónimos.
Tantas vidas por descubrir
como espejos donde mirarse