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la renuncia

no se puede tener todo en esta vida
me decías al oído
cuando cruzábamos
juntas de la mano
el gran charco

y me recordabas
esa idea que
desde muy temprana edad
tengo sobre lo que creo
que merezco

-renuncia-

gritabas

agarrándome fuertemente por los hombros

renuncia como la flor
a una de tus cualidades

a uno de tus deseos

el aroma de la libertad
encuentra una representación
y deja de oler para ser bella


Comentarios

electroser ha dicho que…
Renunciar a lo gastado. Dejar de velar al cadáver, para que se pudra y abone la tierra, para que siga nutriendo al substrato, para que dé turno a lo que procede a su ausencia, para desintegrarse en materia plural, y pulverizarse entre las cosas bellas, y contribuír al paisaje, convertido en atmósfera.

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