Ir al contenido principal

Bordes deshilachados 33






Cuando era pequeña, me dijo, sentía como bonito lo lejano y feo lo cercano. Esta mañana, sentadas las dos en el tranvía, el trayecto nos mostró que esto es todo lo que sabemos sobre la belleza. Y cuando nos dimos cuenta las cremalleras de la vía se abrían alejándose. El tranvía nos llevaba por la avenida y a las dos nos parecía hermosa, y después de todo lo que aprendimos sobre la belleza, ahora sabemos que no lo es.

*

Piensa tanto que a veces tropieza con el contenido de su mente.

*

No es que haya perdido la fe es que la busca.

*


Se mete tanto en las páginas que entra al tiempo del libro y al salir es al lugar del libro donde regresa, pero solo cuando lee.

*

Cruza los brazos al esperar, los abre al recibir. Cuando camina los deja libres y muertos al dormir. El lenguaje es un cuerpo que se mueve, a lo lejos le veo decir hola.


Comentarios

Bruno Mesa ha dicho que…
Gracias por estos bordes, Pepa, cada vez más exactos y más vivos.
Pepa ha dicho que…
Bruno, gracias a ti por el comentario, no sé cómo lo haces, pero tu visita convierte en oro este blog, un abrazo

Entradas populares de este blog

el fantasma

y el tiempo y el amor te sobran para esquivar las traslucidas tristezas para borrar los encuentros con el fantasma y jugar con la luz que entra por la ventana del cielo hasta la mesa de la cocina
  Escribir es la amiga que no deja de serlo. Estiro las ideas, para que tomen la curva. La respiración es el manual de vuelo.
 "Ay, ese niño, que me mira fijo, cómo me juzga por lo que no he sido".  Luis Feria Soy una niña y estar despierta es el poema. Ser una niña y estar despierta es el poema.