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La moneda en el espejo


Colocaste una moneda en el borde de un espejo,
antes de salir de la casa, sin que nadie te viera.
Cuando la encontré pensé que era un aviso.
Pensé que era una puerta para ir a la otra orilla,
pensé en el botón de encendido de un asunto sagrado.

Colocaste esa moneda en el borde de este espejo,
para que se refleje, me explicaste luego.
Cuando a veces se cae parece que algo pierdo,
por eso la vuelvo a colocar.
Así estamos todo el tiempo.


Comentarios

el7deyahve ha dicho que…
como la moneda todos caemos, a lo largo de nuestra existencia,pero la fe y las ganas de subsistir, nos dan fuerza para lenvantarnos y colocarnos de pie. un saludo mar de aire.

zorianak eta urte berrion o lo que es lo mismo felices fiestas y prospero año nuevo.

del 7 de yahve
Óscar García García ha dicho que…
Una moneda de oro colocaba en cada almuerzo Schopenhauer delante de su plato: "el botón de encendido de un asunto sagrado" y olé.
Iván Cabrera ha dicho que…
Sufro un insomnio tenaz, y ha sido una bendición ponerme a leer tu blog y algunos otros: me acompañan muchísimo. Me ha gustado el poema por lo que dice y por lo que no dice: el misterio esencial de la poesía. Lo que veo a partir de él, no sé si te servirá, es que se llena de niebla el espejo mientras un ruido de agua y de remos lo va atravesando. Saludos muy afectuosos.
Pepa ha dicho que…
Óscar, me alegra ese olé, suena muy bien. Gracias por la visita.

Iván, siento que sufras insomnio, alguna vez he tenido algún episodio y es bastante desagradable dar vueltas en la cama y no conciliar el sueño, pero si tu insomnio ha servido para que leyeras por aquí algo que te interesara, bienvenido noctámbulo!. Un saludo.
Kiddo ha dicho que…
Yo también me quedo co: "el botón de encendido de un asunto sagrado"

Aveces no son las cosas lo que son, si no lo que inventamos que son, como una manera de andar por la vida con el oficio de escritor inventando mentiras mezcladas con verdades.

Una moneda en el espejo. ¿Un reflejo al revés no es acaso una historia distinta?

Un beso Mary

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