Acostumbrado al peligro saltó vallas y espinas chocó contra personas y muros murió por causas injustas pero nació en ese instante al otro lado de la sombra.
Me encanta visitarte habitualmente, porque tus palabras,reflexiones o poemas suelen ser cortos pero intensos, no sólo transmiten un mensaje sino también una emoción, gracias.
Muchas gracias Sandy por tus visitas y tus palabras. Me hace mucha ilusión que pases por aquí y más si consigo trasmitirte una emoción, realmente de eso es de lo que se trata y no te creas que no me ha costado entenderlo ;-)), un abrazo grande
Anónimo ha dicho que…
Hola María José!
Tu arbusto de las palabras hoy me ha resultado catártico, quizá porque así me encuentro: removiendo la sombra hacia los lados para que entre más luz. Gracias por la claridad tras-lúcida que me ha aportado ver al otro lado. En época primaveral se comprende muy bien el arte de re-nacer y de florecer como un pétalo nuevo. Que sigas abonando y regando belleza. Un saludo y un abrazo. Cuerpo de palabra.
El silencio no es ausencia de sonido, (lo he leído), ni una fe, ni un presentimiento (eso me han dicho). El silencio podría ser: cuando te marchas, yo me quedo contigo.
No tienen más que hacer que esperar. Esperar a que llegue el invierno. Y con los primeros rayos de frío sobre una ciudad desconocida dibujar un mapa de paseos y encuentros y esperar. Hasta encontrarse más tarde, sentados en las escaleras de una plaza. Se ven venir a lo lejos y bajo el pilar de un puente se protegen de la lluvia, y hasta luego. Pues saben que en algún lugar futuro al final de la calle de la espera siempre habrá un refugio para cuando llegue el invierno.
En un jardín, dos niños pequeños descubren a una cría de gato. Se agachan lentamente, juntan sus dedos índice y pulgar y, acercándolos al gato, balbucean unas sílabas en ningún idioma. El gato les responde con un sonido. Sólo ellos conocen ese hablar.
Comentarios
Tu arbusto de las palabras hoy me ha resultado catártico, quizá porque así me encuentro: removiendo la sombra hacia los lados para que entre más luz. Gracias por la claridad tras-lúcida que me ha aportado ver al otro lado. En época primaveral se comprende muy bien el arte de re-nacer y de florecer como un pétalo nuevo. Que sigas abonando y regando belleza. Un saludo y un abrazo. Cuerpo de palabra.