Creemos tener bajo control a los sentimientos porque los hemos observado muchas veces, porque los hemos habitado o ellos a nosotros, porque estamos hechos de eso, no lo sé. Pero realmente son los sentimientos los que dominan el cotarro. Ellos organizan nuestra rutina, duermen en todas las habitaciones de nuestro cuerpo, se asoman a la ventana de la casa, con todas sus caras y edades. Tengo la sensación de que las personas que me rodean creen que hablo según un criterio ajeno, y es cierto, hablo según el criterio de cada uno de los habitantes de mi casa.
Comentarios
Es muy importante saber detectar lo que ya ha ocurrido, muchas veces disfrazado de otra situación, pa despistarnos. Podemos chocar mil veces con la misma piedra, porque a veces se nos presenta con la forma de otros objetos.
Tan simple como eso, pero me sorprendo. ¿seré boba?