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Las siete en la flores


Se llegó a un acuerdo
hace ya décadas.
Para llegar a ser flor
hay que respetarlo.
A las siete contar a los padres,
a ver cuántos quedan,
ponerles un nombre,
por ejemplo árnica
y ordenarles el sueño.
Porque aunque uno patine
y la otra sea un pájaro,
van para flor.



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