Ir al contenido principal

el paisaje inexistente


ocurre con frecuencia que atraviesas
en sueños y pesadillas
tus paisajes interiores
resplandecientes u oscuros
paisajes interiores

ocurre con frecuencia que esos
paisajes
se proyectan exteriores
y en un paseo por la calle
te los tropiezas

un lugar que ya visitaste
sin visitar
equilibrio cuerdo
entre el sueño y el despertar

ocurre que al lado de mi casa
el paisaje que anoche visité
se materializa
idílico

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bordes deshilachados I

Me gusta el verano porque, mientras conduces, tocas mis piernas. * Mi mente está vacía pero no sé si es un logro o una venganza. * Dos perros se cruzan en mi camino, uno podría ser yo, el otro también. * A través de la ventana veo unas piernas que se alejan en la calle y la vida a la altura de la acera, a la altura de esas piernas, de una rueda. Tengo que mudarme de este sótano.

La calle de la espera

No tienen más que hacer que esperar. Esperar a que llegue el invierno. Y con los primeros rayos de frío sobre una ciudad desconocida dibujar un mapa de paseos y encuentros y esperar. Hasta encontrarse más tarde, sentados en las escaleras de una plaza. Se ven venir a lo lejos y bajo el pilar de un puente se protegen de la lluvia, y hasta luego. Pues saben que en algún lugar futuro al final de la calle de la espera siempre habrá un refugio para cuando llegue el invierno.

La hoguera

Esta luz, que escribe en el aire, es tu luz, la hoguera, que escribe en el aire.